El “océano azul” del desarrollo

Publicado el 1 de diciembre del 2016

Cómo haciendo las cosas diferente podemos lograr más

En el año 2005 los profesores W. Chan Kim y Renée Mauborgne publicaron “La estrategia del Oceano Azul” un libro dirigido a pensar la innovación de los negocios. Básicamente, lo que los autores —ahora famosos gurús, gracias a dicha publicación— proponen es lograr una diferenciación en lo que uno produce, de manera tal que “la competencia se haga irrelevante”. Algo así es lo que se debe lograr como país en este mundo globalizado: impulsar la economía de manera diferente a la que nos enseñaron en los libros de texto.

La actitud del presidente Kuczynski tiene algo de eso. Está rompiendo esquemas con jovialidad y entusiasmo. Hacer las cosas diferente siempre acarrea un riesgo. En el caso de PPK, al comienzo su humor británico lo llevó a meter la pata. Pero pronto corrigió y ya lleva mejor el tema, sin renunciar a su propósito. Pero, ¿está el gobierno dispuesto a correr el riesgo de hacer las cosas diferentes?

Kim y Mauborgne nos hablan de encontrar nichos de mercado inexistentes. El caso más obvio es el de la creación de nuevas necesidades, cosa que en la era de las aplicaciones para smartphones comienza a ser pan de cada día. Piensen en Uber, para no retroceder a Facebook o al mismo smartphone, sin el cual hoy no podemos salir de casa (hace treinta años esa necesidad no existía). Pero también podemos pensar en Kola Real y los Añaños, que inventaron la gaseosa más barata para la “base de la pirámide”.

En todos estos casos, quienes innovaron pensaron “fuera de la caja”, se salieron del manual para lograr resultados que ni ellos esperaban. Todavía no sabemos si los ministros y sus funcionarios estarán en capacidad de salirse del manual. Las prioridades que se han puesto nadie las puede discutir. El problema va a estar en el cómo.

Todos queremos más seguridad ¿Qué va a pasar con la policía y la lucha contra la delincuencia? ¿Tecnología a fondo? Todos queremos mejor educación ¿Qué viene después de la carrera magisterial y la insistencia en potenciar la educación estatal? ¿Asociaciones público privadas para educación? Todos queremos mejor servicio de salud ¿Vamos a seguir con Essalud y el Minsa como ejes de la política de salud tal cual? ¿O nos mandamos poniendo al seguro privado como opción a Essalud, y fusionamos a esta con Minsa? ¿Vamos a cerrar la brecha de agua y saneamiento con estas EPS? ¿Sedapal va a quedar así en manos de sus sindicatos? ¿La inversión pública va a seguir dependiendo de los sistemas estatales o se va a traer masivamente inversión para infraestructura? ¿Hacemos de Proinversión un verdadero banco de inversión del Estado o mantenemos ese nivel burocrático soso? ¿Cofide por fin se va a parecer un poco al Corfo de Chile? ¿Y China se viene con todo para invertir en infraestructura e industria pesada, señor presidente? ¿Why not?

Por otro lado, temas como la formalización exigen mucho más que un sube y baja de impuestos (recetas de manual que no funcionan). Hay que entrarles de otra manera. No existe una receta que podamos recomendar, pero sí una forma de encontrarla: hay que trabajar con los dirigentes de mercados y de gremios de pymes, con las microfinancieras, con los actores mismos que queremos formalizar. Hay que ensuciarse los zapatos señor ministro de Economía. Queremos verlo trepar cerros para conocer la informalidad. Eso sería hacer las cosas diferente.

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